En Colombia existen dos caminos para divorciarse: el trámite de mutuo acuerdo ante notaría, y el proceso judicial contencioso ante un juzgado de familia. La diferencia principal es si ambos cónyuges están de acuerdo en terminar el matrimonio y en los términos de esa separación.
El divorcio de mutuo acuerdo es más rápido: requiere un acuerdo firmado por ambas partes sobre custodia (si hay hijos menores), cuota de alimentos, y liquidación de la sociedad conyugal si se desea hacer en el mismo trámite. Con estos documentos listos, el proceso puede resolverse en semanas.
Cuando no hay acuerdo entre los cónyuges, es necesario acudir a un juzgado de familia, lo que implica un proceso más largo, con etapas probatorias y, en algunos casos, audiencias. Aun así, siempre es posible llegar a un acuerdo en cualquier momento del proceso y así abreviarlo.
Documentos que normalmente se necesitan: registro civil de matrimonio, registros civiles de los hijos (si los hay), y cédulas de ambos cónyuges. Si hay bienes o negocios en común, también se requiere la información relacionada con ellos.
En la consulta inicial evaluamos su caso puntual y le indicamos cuál de las dos vías aplica, qué documentos reunir y un estimado realista de tiempos.
¿Tiene dudas sobre qué hacer?
Escríbanos, cuéntenos su situación y le orientamos sobre las opciones que tiene.